La Fe...
Recuerdo que cuando niño, al asistir los domingos a misa en la iglesia San Miguel Arcángel de mi barrio, una señora cantaba muy fuerte y respondía tras casa salmo o palabra del padre con un rotundo ¡ "Alabado sea el señor"!. Yo siempre la miraba y cuatrocientas mil dudas giraban en torno mío, o está loca?, o tanto ama a Dios y Jesús?, también preguntaba a mi abuela con quien iba, no tendrá vergüenza en desafinar tanto al cantar?, ella me respondía con rotundo "No"!!!. y resolvía mis dudas sentenciando: "¡Ojala todos tuviéramos la mitad de la fe de esa señora!"
Ese puede ser mi recuerdo más antiguo de ensalzamiento de la fe como una virtud. Luego de eso vinieron muchos discursos en la misma línea: las monjas del "Colegio Santa Rosa", los monaguillos de San Miguel, los profesores de Guanella, mis padres, mis abuelos, mis vecinos, los conductores de la televisión, los deportistas que admiraba: todos reforzando el valor de la fe como ideal. Y a mí me parecía de lo más normal: creer era una virtud, y como todos me decían que era así, así debía ser.
Pues no. No es así. Y me costó mucho tiempo, algunos libros y varias decepciones entenderlo, pero ahora, honestamente, me enorgullece haberlo hecho: la fe no sólo no es un valor, sino que constituye el más enquistado obstáculo para la evolución del ser humano.
La fe te invita a creer más allá de las evidencias -y en varios casos en contra de ellas- , pero aún no contenta con hacerlo, te convence de enorgullecerte por ello.
La fe desprecia la ciencia y lo hace porque le teme. La postura de las religiones frente a los descubrimientos científicos en los últimos mil años, es una cadena extensa y sorprendente de fracasos calamitosos. Pero ahí sigue. ¿Que resultó verdadero del heliocentrismo? ¡No importa! ¡Hoy podemos atacar la investigación en células madre! ¿Que la teoría darwiniana resistió el análisis de los años? ¡Todavía nos podemos acomodar con el Diseño Inteligente! ¿Que la datación geológica demostró que era falsa la "verdad bíblica" (¡!) sobre los 4.000 años de edad de la tierra? ¡Eso es trivial! ¡A dios gracias, todavía la inmensa mayoría "sabe" que es mejor creer que cuestionar!
Por favor, la fe tiene un fuerte tapujo que lo mantiene a expensas de cualquier persona con desespero, y a eso se lo llama simplemente mentira, una mentira que ante toneladas de evidencias, se mantiene como hace más de mil años, una mentira sinónimo de fantasía, así de simple.



